Cartaginesa y romana, publicada en:
ALUMBRES 2002 (ANTOLOGÍA)
IMPRIME: COMPOBELL, S.L.
ISBN: 84-87529-79-8
DEPÓSITO LEGAL: MU-247-2003
Antología poética, página 22

Poemas seleccionados para la "Antología Homenaje Internacional"
La tierra sedienta de agua.
El hombre sediento de paz.
El niño, fuente de amor y bondad.
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Quiero ser la voz que guíe
la tierna infancia
de los infelices.
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Soy vagabunda
calmando el hambre de paz
en la eucaristía.
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Si un día al despertar
el viento me azotara
hacia un paraíso sin nombre,
¡si la noche fuese capaz
de crear un día así!
AMISTAD
Amanecieron en mi alma
Dedicado al poeta Miguel Hernández
Homenaje a Miguel Hernández, publicado en:
ANTOLOGÍA "HOMENAJE INTERNACIONAL A MIGUEL HERNÁNDEZ". ALICANTE 2011.
EDITA: PUNTO ROJO LIBROS, S.L.
ISBN: 978-84-15350-46-0
DEPÓSITO LEGAL: SE-5526-2011
Poesía, páginas 93 y 94
Islas del Mar Menor, La Manga (Murcia)






Este poemario se encuentra a la venta en las librerías "Diego Marín" de Murcia, y "Escarabajal" de Cartagena.


Daría lo que tengo
En el rescoldo del brasero
Como las cálidas noches
Que a los enamorados
Entre verso y verso
El verano atrapa.
Como el aroma de azahar,
Que en primavera
Impregna nuestro olfato
Como una música celestial.
Como el otoño
Con sus lenguas de plata
Que al amanecer,
La hierba baña.
Como la nieve que en invierno,
Copo a copo va hilvanando
El paisaje, que nuestras
Pupilas admiradas
Van cosiendo.
Las cuatro estaciones
Rubrican su victoria
Cada día de San Silvestre,
Cuando las campanas
Golpean la media noche
Con doce agridulces suspiros,
Que besando el nuevo año


Nostalgia, publicada en:
BOLETÍN ANUAL INFORMATIVO “A.D.A.S.”
NÚM. 5, JUEVES SANTO, 8 DE ABRIL DE 2004
EDITA: ASOCIACIÓN AMIGOS DE SAN JUAN (CARTAGENA)
Poesía, página 9
Hay tanta belleza escondida
Si pudiera arrancar esa espina,
que lleva el puerto de Cartagena
en su corazón,
al igual que las que llevan
los familiares, de aquellas personas
que perecieron aquella fatídica noche
“Qué bonito sería”
“Si yo pudiera”
Santiago te dio la espalda, publicada en:
REVISTA “LA VOZ DEL RESUCITADO”
SEMANA SANTA 2002 – CARTAGENA
COMPOSICIÓN, MAQUETACIÓN E IMPRESIÓN: LOYGA. ARTES GRÁFICAS
REGISTRO DE PROPIEDAD INDUSTRIAL: M-1702626(1)
DEPÓSITO LEGAL: MU-684-1992
Poesía, páginas 30 y 31

En la habitación se respiraba un aire viciado por el tabaco y la soledad, que poco a poco iba empañando los minutos, las horas…
A lo lejos las sirenas rompían el silencio de una madrugada que parecía no tener fin.
Víctor intentaba llegar lo antes posible al lugar de los hechos pero su bicicleta parecía andar a cámara lenta. Atajando calles logró saltar la barrera de la prisa y situándose a pocos metros del lugar de su destino, comenzó a divisar la muchedumbre que discutía sobre cómo solucionar el problema de la seguridad ciudadana, mientras los niños jugaban entusiasmados y ajenos a dicho tema, manipulaban coches de policía, bomberos, ambulancias, naturalmente imitaciones a los reales, tanto que acudió medio barrio. Realmente fue premeditado para poner una vez más a prueba la ineficacia de la Policía.
Ya en el lugar Víctor intentaba excusarse ante las críticas pero, de súbito se quedó sin voz, y sintiéndose derrumbado volvió tras sus pasos, que por cierto tan solo calzaba una bota, su cabeza la cubría un mugriento sombrero de paja y la placa colgaba de su cuello, pero eso sí, ¡el uniforme lo llevaba impecable!
En medio de tanta confusión recibió una llamada a través de la radio portátil que se abrigaba bajo el faro de la bicicleta, pero alguien llamó su atención, era Óscar un compañero del cuerpo que caminaba al son de la impotencia. Iba manchado de barro como si se hubiese arrastrado en el lodo. Había atendido un aviso que lo dejó… Un hombre estaba a punto de morir ahorcado. Cuando llegó al lugar, varios curiosos esperaban su llegada mirando al moribundo, de inmediato trató de soltarle la cuerda del paracaídas que se le había enredado en el cuello, ante la imposibilidad de no poder llevar a cabo él solo dicha labor, pidió ayuda a los espectadores que no quitaban ojo de este, y nadie se atrevió a acercarse.
Fue una experiencia dura, como tantas otras ya vividas. El paracaidista murió mirándole a los ojos, a la vez que pedía ayuda.
Ante la impotencia de verse solo y no haber podido hacer nada por él, se quitó la placa y la tiró en el barrizal envuelta en quince años de servicio dedicados al ciudadano.
Víctor intentaba consolar a su amigo dándole una palmadita en el hombro a lo que él respondió con una irónica mirada, a la vez que rechinaba los dientes culpándole por no haberle ayudado, desencadenando un forcejeo inusual entre compañeros.
Ya comenzaba a arañarles la cara, ese lobo que entre montañas asoma rabiosamente abriendo la puerta del amanecer, cuando se apoderó de ellos una lluvia de preguntas que resbalaban en la expresión de sus mejillas.
La alcoba fue poseída por una serie de notas musicales que aturdido le era imposible descifrar, pero que fueron despertándole sigilosamente.
Al abrir los ojos, Víctor se percató de que había quemado sus ilusiones igual que ese cigarrillo que yacía junto a su cama, uno más de cientos que habían dejado sellados sus dedos con un tono amarillento difícil de erradicar. Temía incorporarse, sabía que tras aquellas paredes, aquella ventana, aquellos cristales en los que se difuminaba su imagen cuando repetidamente posaba su mirada perdida, estaba la realidad, esa realidad que nunca aceptará. Se sentía decepcionado de que la administración, el sistema… funcionara así. Se daba cuenta de que había soñado la misma realidad cotidiana con la que se enfrenta, ni aún en sueños se podía evadir de ella. La falta de personal, de medios…
La jubilación estaba próxima y en el archivo de su memoria, ordenadamente, pasaba páginas recordando, su lucha contra la xenofobia entre razas, los robos, y en general todo tipo de desórdenes que afectan al incumplimiento de las leyes.
La esperanza de que soplen vientos nuevos, nunca se pierde. Confiaba en el futuro bienestar de la seguridad ciudadana, porque a pesar de todo, en la agenda de su corazón llevaba sellados los valores que le habían trasmitido sus superiores, a quienes casi siempre se descarga la furia culpándoles de ineficientes ante cómo dictar y cambiar las leyes, pero que realmente teníamos que empezar por cambiar los seres humanos y… en definitiva...
Vamos tejiendo maravillas en bastidores de sueños.
Utopía, publicado en:
XVII CONCURSO LITERARIO DE POESÍA Y RELATO CORTO 2005-2006 “EMILIA PARDO BAZÁN”
EDITA: CENTRO DE LA MUJER “EMILIA PARDO BAZÁN”
DEPÓSITO LEGAL: MU-326-2007
Relato corto, páginas 148-150
Hoy el sol se ha retirado
A su lejano aposento
Iba triste en su agonía
Por el fin de su reinado.
Aderezaba la noche
Una reina coronada de amor
Que ocupaba el trono de los sueños.
Por un momento
El tiempo hizo una pausa.
Quiso escuchar tu llanto
En brazos de la madrugada.
Tus rayos de vida
Iluminaron cada gesto
Que desprendía
El rostro de tus padres.
Hoy mi mano
Orgullosa escribe tu nombre,
Mis labios lo pronuncian,
Y mi corazón de abuela
Late al compás de tu risa.
Eres…
Amanecer de ilusiones.
Infinidad de alegrías por regalar.
Nido de sueños por florecer.
Agenda de versos por estrenar.
Reina de las golondrinas.
Ancla de un barco, cargado de proyectos.
Ainara, publicado en:
GENTE EN CARTAGENA. 2003
A beneficio de la Casa Cuna
IMPRIME: GALINDO ARTES GRÁFICAS
DEPÓSITO LEGAL: MU-2749-2003
Antología poética, página 38