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sábado, 9 de mayo de 2009
SIEMPRE PERMANECE

martes, 21 de abril de 2009
UTOPÍA
En la habitación se respiraba un aire viciado por el tabaco y la soledad, que poco a poco iba empañando los minutos, las horas…
A lo lejos las sirenas rompían el silencio de una madrugada que parecía no tener fin.
Víctor intentaba llegar lo antes posible al lugar de los hechos pero su bicicleta parecía andar a cámara lenta. Atajando calles logró saltar la barrera de la prisa y situándose a pocos metros del lugar de su destino, comenzó a divisar la muchedumbre que discutía sobre cómo solucionar el problema de la seguridad ciudadana, mientras los niños jugaban entusiasmados y ajenos a dicho tema, manipulaban coches de policía, bomberos, ambulancias, naturalmente imitaciones a los reales, tanto que acudió medio barrio. Realmente fue premeditado para poner una vez más a prueba la ineficacia de la Policía.
Ya en el lugar Víctor intentaba excusarse ante las críticas pero, de súbito se quedó sin voz, y sintiéndose derrumbado volvió tras sus pasos, que por cierto tan solo calzaba una bota, su cabeza la cubría un mugriento sombrero de paja y la placa colgaba de su cuello, pero eso sí, ¡el uniforme lo llevaba impecable!
En medio de tanta confusión recibió una llamada a través de la radio portátil que se abrigaba bajo el faro de la bicicleta, pero alguien llamó su atención, era Óscar un compañero del cuerpo que caminaba al son de la impotencia. Iba manchado de barro como si se hubiese arrastrado en el lodo. Había atendido un aviso que lo dejó… Un hombre estaba a punto de morir ahorcado. Cuando llegó al lugar, varios curiosos esperaban su llegada mirando al moribundo, de inmediato trató de soltarle la cuerda del paracaídas que se le había enredado en el cuello, ante la imposibilidad de no poder llevar a cabo él solo dicha labor, pidió ayuda a los espectadores que no quitaban ojo de este, y nadie se atrevió a acercarse.
Fue una experiencia dura, como tantas otras ya vividas. El paracaidista murió mirándole a los ojos, a la vez que pedía ayuda.
Ante la impotencia de verse solo y no haber podido hacer nada por él, se quitó la placa y la tiró en el barrizal envuelta en quince años de servicio dedicados al ciudadano.
Víctor intentaba consolar a su amigo dándole una palmadita en el hombro a lo que él respondió con una irónica mirada, a la vez que rechinaba los dientes culpándole por no haberle ayudado, desencadenando un forcejeo inusual entre compañeros.
Ya comenzaba a arañarles la cara, ese lobo que entre montañas asoma rabiosamente abriendo la puerta del amanecer, cuando se apoderó de ellos una lluvia de preguntas que resbalaban en la expresión de sus mejillas.
La alcoba fue poseída por una serie de notas musicales que aturdido le era imposible descifrar, pero que fueron despertándole sigilosamente.
Al abrir los ojos, Víctor se percató de que había quemado sus ilusiones igual que ese cigarrillo que yacía junto a su cama, uno más de cientos que habían dejado sellados sus dedos con un tono amarillento difícil de erradicar. Temía incorporarse, sabía que tras aquellas paredes, aquella ventana, aquellos cristales en los que se difuminaba su imagen cuando repetidamente posaba su mirada perdida, estaba la realidad, esa realidad que nunca aceptará. Se sentía decepcionado de que la administración, el sistema… funcionara así. Se daba cuenta de que había soñado la misma realidad cotidiana con la que se enfrenta, ni aún en sueños se podía evadir de ella. La falta de personal, de medios…
La jubilación estaba próxima y en el archivo de su memoria, ordenadamente, pasaba páginas recordando, su lucha contra la xenofobia entre razas, los robos, y en general todo tipo de desórdenes que afectan al incumplimiento de las leyes.
La esperanza de que soplen vientos nuevos, nunca se pierde. Confiaba en el futuro bienestar de la seguridad ciudadana, porque a pesar de todo, en la agenda de su corazón llevaba sellados los valores que le habían trasmitido sus superiores, a quienes casi siempre se descarga la furia culpándoles de ineficientes ante cómo dictar y cambiar las leyes, pero que realmente teníamos que empezar por cambiar los seres humanos y… en definitiva...
Vamos tejiendo maravillas en bastidores de sueños.
Utopía, publicado en:
XVII CONCURSO LITERARIO DE POESÍA Y RELATO CORTO 2005-2006 “EMILIA PARDO BAZÁN”
EDITA: CENTRO DE LA MUJER “EMILIA PARDO BAZÁN”
DEPÓSITO LEGAL: MU-326-2007
Relato corto, páginas 148-150
AINARA
Hoy el sol se ha retirado
A su lejano aposento
Iba triste en su agonía
Por el fin de su reinado.
Aderezaba la noche
Una reina coronada de amor
Que ocupaba el trono de los sueños.
Por un momento
El tiempo hizo una pausa.
Quiso escuchar tu llanto
En brazos de la madrugada.
Tus rayos de vida
Iluminaron cada gesto
Que desprendía
El rostro de tus padres.
Hoy mi mano
Orgullosa escribe tu nombre,
Mis labios lo pronuncian,
Y mi corazón de abuela
Late al compás de tu risa.
Eres…
Amanecer de ilusiones.
Infinidad de alegrías por regalar.
Nido de sueños por florecer.
Agenda de versos por estrenar.
Reina de las golondrinas.
Ancla de un barco, cargado de proyectos.
Ainara, publicado en:
GENTE EN CARTAGENA. 2003
A beneficio de la Casa Cuna
IMPRIME: GALINDO ARTES GRÁFICAS
DEPÓSITO LEGAL: MU-2749-2003
Antología poética, página 38
SED DE TI
Al Cabo Caballero Legionario
Jorge Fernández Jiménez
IN MEMORIAM

El agua tenía sed
y a nuestro amigo se bebió.
Nuestro corazón se revela
contra quien tanto nos quitó.
Si no hubiese sido el agua
quizás el abrazo del viento,
o el calor de fuego,
una zancadilla en la carretera
o un simple virus que te hiriera,
te irías de alguna manera.
Pero,
ni el agua, ni el viento,
ni el fuego, ni un virus,
se llevarían tus recuerdos,
tu cariño, ni tu compañerismo
que como persona y legionario
en la tierra has cultivado.
Tantos desvelos pasados,
tantos baches superados,
se resumen en eterna espera
por unos padres destrozados.
El agua tenía sed
y no se pudo contener.
No miró tus ilusiones
ni tu sana juventud.
Sabemos que Dios te tiene
a su lado por muchas razones,
y nosotros tus recuerdos guardamos
en la taquilla de nuestros corazones.
No pensamos que tu ausencia
nos hiriera.
No pensamos que tu muerte
nos uniera.
No pensamos,
amigo Jorge,
¡que la piña se rompiera!.
Siempre serás, eterno legionario.
II
Gallardos caballeros
caminaban silenciosos
“abrigando la caja”.
No tragaban la saliva.
Un nudo de impotencia
atoraba sus garganta,
pero ellos seguían
“abrigando la caja”.
Era ocupada por un noble legionario
su fiel amigo y compañero.
El paso era lento.
-No tengáis prisa, decía el sargento.
Sobre aquella losa fría
pusieron “la caja” mientras oscurecía,
y quitándose la boina
miraban al cielo
pidiéndole a Dios
que les diera consuelo.
Esa caja oscura y fría
que acaparaba sus miradas,
acaban de introducirla
entre cuatro paredes blancas,
y cuadrándose ante la tumba
del caballero legionario
sus voces gritan al viento
entre sollozos cortantes,
la canción que bien explica
el adiós a esta vida errante.
Y volviendo tras sus pasos
mirándose entre sí,
aún no comprendían
por qué Jorge
dejó de existir.
Allí hará la eterna guardia
que el alto mando le ordenó,
y él sin querer,
como buen cristiano obedeció.
Los cipreses serán
centinelas de su sueño,
y el lucero iluminará
noche tras noche su lecho.
Allí
donde viven
los que no viven,
porque mueren
los que no mueren.
Allí se quedó enterrado
un caballero gallardo,
allí se quedó el legionario
que nunca será olvidado.
Sed de ti, publicada en:
GENTE EN CARTAGENA. 2003
A beneficio de la Casa Cuna
IMPRIME: GALINDO ARTES GRÁFICAS
DEPÓSITO LEGAL: MU-2749-2003
Antología poética, página 123
lunes, 20 de abril de 2009
A ESE HOMBRE
I
A ese marinero
de alma serena
que navega mar adentro,
el que sus besos saben a sal
sus caricias son aire fresco,
y sus ausencias son tempestades
que navegan en el recuerdo.
Hoy le quiero remendar
sus redes con mis versos,
le canto estos poemas
poniendo mi alma en ellos.
Quiero acallar
los vientos del norte,
para que dejen la mar
en las manos del pescador,
que sabiéndola mimar
arrastrando sus redes,
dejan de remar
y sus faros encienden,
para que los peces se abriguen
al calor de ese hombre.
II
Sonó el reloj una vez más,
un día cualquiera
del mes…
¿qué más da?
y rompió el silencio
de la madrugada.
Abre los ojos,
bosteza…
y posa sus pies
en la vieja alfombra;
Lo espera la mar
preñada de bancos de peces…
y como toda buena anfitriona
ofrece,
sus más suculentos manjares.
También llora su dolor
por esas espinas,
que clavan en sus entrañas
los martillos del veneno.
A ese hombre de la mar
valiente aventurero,
que mar adentro mira al cielo
disimulando su miedo,
tal vez,
el miedo de romper mil sueños,
que mimó con esmero
cuando era pequeño.
Al entrar por la bocana
siente alivio su cuerpo,
atrás quedan tempestades
¡le abre los brazos su puerto!
porque un abanico de misterios
se ha cerrado mar adentro.
Cuando atraca en los “Caños”
respira hondo,
extiende sus redes
se fuma un cigarro,
y sembrando ilusiones
A ese hombre, publicada en:
PROGRAMA OFICIAL DE ACTOS
FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DEL CARMEN, 2001
COFRADÍA DE PESCADORES DE CARTAGENA
SI YO FUESE LA AUTORA
Quisiera que en el mundo
cambiara el abecedario
se resumiera en tres letras
y hacer con ellas un rosario.
Un rosario
que diera la vuelta al mundo,
que abrazara cielo y tierra
y que los humanos
fuéramos sus cuendas,
que cuando hablaran los niños,
su primera palabra
fuese “Paz”
y vivieran por conservarla.
Que todos tuviéramos
una misma religión
y cuando invocáramos a Dios
formásemos una cadena humana
unidos por el amor.
Un mismo idioma
que gritando al mundo
de norte a sur y de este a oeste
nuestras voces se entiendan,
Una misma raza
que no nos distinga el color
y todos seamos libres
teniendo una sola nación.
Que no existiera la riqueza
ni la pobreza
tan solo fuésemos ricos en el amor
y pobres en el dolor.
Que los gusanos de seda
hicieran una tela especial
y con ella
bordar la bandera de la “Paz”.
Que el sol siempre resplandeciera
y la luna siempre estuviese llena.
¡Qué maravilloso sería!
Solo imaginarlo
de amor me llena.
Si yo pudiera cambiar el mundo
tan fácil como lo escribo,
que bonito sería
“si yo fuese la autora”.
Si todo ello cambiara
viajaría a la cima del mundo
para llevar una pancarta
con este mensaje escrito:
“Viva la humanidad entera
porque la paz
en el mundo impera”.
Si yo fuese la autora, publicada en:
ALUMBRES 2002 (ANTOLOGÍA)
IMPRIME: COMPOBELL, S.L.
ISBN: 84-87529-79-8
DEPÓSITO LEGAL: MU-247-2003
Antología poética, páginas 21-35
domingo, 19 de abril de 2009
SE VA LA VIDA
Se va desgranando la vida
Mientras
Me refugio en el tiempo
Que galopa,
Con la tibia sutileza
Que cabalga el sentimiento.
Se va disipando el lenguaje
Que utilizaba mi cuerpo.
Se van cerrando colinas
Prisioneras del deseo.
Se va borrando el paisaje
Que, pintado en un sueño,
Se niega a romper sus colores
Con espadas de silencio.
Se va la vida con disimulo
Dejando estelas de recuerdos…
Dejando una historia
En cada esquina…
En cada rincón del universo.
Se va la vida, publicado en:
GENTE EN CARTAGENA. 2003
A beneficio de la Casa Cuna
IMPRIME: GALINDO ARTES GRÁFICAS
DEPÓSITO LEGAL: MU-2749-2003
Antología poética, página 94


