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viernes, 9 de enero de 2009

EL CIELO NO QUISO ESPERAR


Un presentimiento en mi sueño
me hizo despertar
y acercarme a su lecho
a paso quedo sin rechistar.

Lo miré, lo besé,
¡Dios mío!
queman sus labios de coral
y de sus manos,
brota el calor
como el agua del manantial.

-¡Mamá, estás aquí!
Siento el calor del Cielo
que cautiva mi respirar
y esta noche las trompetas
no me han dejado soñar,
¿Qué me pasa?
Siento una dulce voz
que a lo lejos
no me deja de llamar,
y no es la tuya,
¿De quién será?

Tengo frío, abrázame madre,
como cuando era un bebé
y en tus brazos me mecías
hasta el amanecer.

Hoy no entran los rayos
del sol por la ventana
y tu cara
de tristeza la veo nublada

¿Qué te pasa, madre?
¿Es por mí?
Oigo otra vez
esa voz permanente
y una alfombra de trompetas
suenan insistentes.

“Ya sé lo que me pasa”.

No sufras madre
porque me vaya lejos de ti,
ahora seré yo
quien vele tu sueño
que bastante hiciste por mí
dándome amor y consuelo.

Madre, soy feliz
porque tú me diste la vida,
porque tus ojos me miran,
porque estás aquí
haciendo feliz mi agonía.

Tarda en venir conmigo,
no tengas prisa,
que mientras te haré un trono
que será de todos la envidia,
y no cubras tu cabello
con velo alguno,
que en sus rizos van enmarañados
mis jóvenes sueños.

Ciérrame tú los ojos
con el calor de tus labios
pero,
sonríe madre,
que fui feliz a tu lado,
porque sé que para ti
siempre fui lo más sagrado.

-Alcé los ojos al Cielo
y una estrella vi nacer
era el alma de mi hijo
que acababa de fallecer.
Cuando quiera verlo,
miraré al Cielo.
Cuando quiera besarlo,
tocaré la tierra,
porque en ella se posa
su piel de canela.
Cuando quiera mecerlo
no podré hacerlo,
pero nada me impedirá
seguir queriéndolo.

Ahora mi sueño
es un lamento.

El Cielo no quiso esperar, publicada en:
ALUMBRES 2002 (ANTOLOGÍA)
IMPRIME: COMPOBELL, S.L.
ISBN: 84-87529-79-8
DEPÓSITO LEGAL: MU-247-2003
Antología poética, páginas 21-35

1 comentario:

ROSI dijo...

MUY bonito este poemaa..